Visitantes

637321
Hoy
Ayer
Esta semana
La semana pasada
Este mes
El mes pasado
All days
643
504
1147
99119
6566
9153
637321

Your IP: 54.227.127.109
2017-12-18 22:07

¿Quién está en línea?

Hay 10 invitados y ningún miembro en línea

Journal of Osteopathy, octubre 18991

Es mi deseo decirles a los estudiantes, a los ya licenciados de la American School of Osteopathy, y a toda la gente, que durante un cuarto de siglo he intentado no dormir nunca dos noches seguidas en el mismo lugar. Mi lema ha sido el de avanzar siempre y ascender, intentando, cada día del año, crecer en sabiduría y en eficacia en esta ciencia. Cuando sentía que había tenido que trabajar muy duramente para restablecer una cadera o cualquier otra articulación del cuerpo, y estaba  demasiado cansado para hablar al final de una jornada de trabajo, pasaba una buena parte de la noche siguiente reflexionando sobre los medios para preservar mis fuerzas gracias a un mejor método y más fácil, el cual me apresuraba a enseñar a otras personas hasta establecer un avance, como lo haría un ingeniero práctico para hacer subir, bajar, avanzar o retroceder su máquina. Considero la Osteopatía como un sistema de ingeniería, y al ejercer la docencia, mi objetivo ha sido formar ingenieros serios y competentes, no sólo para descargar la fiebre, sino todos los otros tipos de cargas conocidas bajo el nombre de enfermedad. He trabajado para cualificar a cualquier estudiante antes de que éste se marche, se haga cargo y conduzca su máquina; y antes de rubricar mi firma sobre un título, he sopesado que el receptor del susodicho pergamino haya tenido la posibilidad de aprender todo lo que pudimos hacerle aprender hasta el momento de recibir su pergamino. No sólo eso, sino que, de igual manera, era digno y estaba bien cualificado para ir por el mundo y asegurar un servicio excelente, allí donde estuviere, convencido de que habrá hecho su trabajo al estudiar sus lecciones y al estar presente en todos los llamamientos y solicitaciones. Aquel que ha cumplido con sus deberes con seguridad, está preparado para pensar y consumar unos adelantos desconocidos por él hasta ese momento. Si es capaz de razonar, sabe perfectamente que la Osteopatía alberga la fuerza de propulsión en cantidad suficiente para producir pensamiento, razón y progreso. Como en numerosas ocasiones lo he dicho en este diario, cuando pensaba que había descubierto un nuevo método, lo daba a conocer inmediatamente si estimaba que podía ayudar, en lo más mínimo, al estudiante o al que ya era osteópata. A lo largo del año 1899, he resuelto muchos asuntos que no comprendía en 1898, y en 1898, muchos otros que no había conseguido resolver en 1897, y así sucesivamente hasta remontar a mi infancia. Con vosotros, lo mismo. Desde las primeras modestas clases del principio hasta las enormes clases actuales, nos hemos esforzado en daros los principios básicos de la osteopatía, sin reserva, en función del año en el que habéis comenzado. Diría que yo mismo he sido alentado por el éxito y la seria conducta en el trabajo, lo cual alcanza el 98% de todas las clases que yo he intentado impartir. Yo sólo tengo un objetivo y es el de saber más sobre las leyes naturales y transmitir dicho saber tan pronto como se pueda obtener.

A. T. Still

1 Schnucker, R. V., 1991. Early Osteopathy in the Words of A.T. Still. The Thomas Jefferson University Press, Kirksville, Missouri, ISBN : 0-943549-11-6. p. 218 –Traducción de Pierre Tricot, Junio de 2014. Traducción al español: Miguel Hernández Callejo y Juan Bañuls Puig, junio 2014.