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Pierre Tricot también ha querido marcar esta fecha del 12 de diciembre de 2017.
Para ello ha elegido el elogio fúnebre de Still, por Arthur Hildreth (1863-1941)
Su lectura nos inspiró tanto que hemos deseado compartirla con el lector en español.
He aquí el resultado de nuestra traducción.

Le 12 décembre 19171


Hace justo 100 años, fallecimiento de A. T. Still

Era “nuestro Jonnhy2” (haciendo referencia a Jonnhy Hallyday)... Y su fallecimiento tuvo en aquella época, a nivel local, una repercusión probablemente tan importante en el Middlewest...

Me apetecía marcar esta fecha y para ello he retomado el elogio fúnebre que en aquel momento pronunció Arthur Hildreth (1863-1941), uno de los más allegados y más fieles colaboradores de Still, ardiente propagador de la osteopatía en sus principios.

El matrimonio Hildreth conoció a Still en 1875. Con 12 años, Arthur, fue invitado a acompañar a su madre a una consulta con el Dr. Still; ella acompañaba a un vecino que tenía un bocio. Still declaró: “Se lo puedo sacar”. Cerraron el acuerdo a cambio de un cargamento de leña...

Still acompañó al joven Arthur en numerosos paseos alrededor de la granja de los Hildreth.

Debido a esa relación informal, pero íntima, Arthur Ildreth fue invitado a participar en la clase experimental de anatomía osteopática en 1892. Ergo, formó parte de los primeros titulados en osteopatía y participó en la divulgación así como el reconocimiento de la profesión en los distintos estados.

Elogio fúnebre de Still, por Arthur Hildreth

«Hoy estamos reunidos aquí, para dar muestras de respeto y cumplir con las últimas obligaciones de todo aquello que sigue habiendo de mortal de uno de los hombres más amables. No deberíamos estar tristes, sino, al contrario, alegrarnos con él a través del cambio establecido, acorde con la ley natural del gran principio de vida, en el cual creyó implícitamente y del cual ha sido uno de los más grandes servidores de su tiempo».

«Unas semanas antes de que Mamá Still falleciera, acercándose el final y sabiéndolo todos nosotros, tuve el privilegio de hallarme en Kirksville. Nunca olvidaré un pequeño incidente que se produjo entre el Viejo Doctor y yo. Se había hecho tarde esa noche y estábamos fuera, frente a la casa, sobre el césped. Conociendo la enorme prueba que iba a tener que afrontar, le dije: 'Papá, en este momento crucial de su vida, sus hijos querrían que existiese un medio que les permitiera llevar, por lo menos, una parte de su carga.' Para mi gran sorpresa me contestó mirándome profundamente a los ojos: 'Chicos, no tenéis que preocuparos por mí. Desde hace más de treinta años que os enseño, a vosotros y al mundo, la Ley Natural, la marcha de vuestra Madre no es más que el cumplimiento de dicha Ley Natural, una nueva etapa en el camino de la vida; un cambio de la mortalidad hacia la inmortalidad. Ha vivido una vida hermosa y útil; ha llegado el tiempo para ella de alcanzar una mayor utilidad; su cambio no es más que el cumplimiento del plan de vida divino y yo sería un redomado cobarde si me abatiese ahora'.»

«Aquellos de entre vosotros que estuvisteis presentes en el momento de su fallecimiento, recordáis de qué bonita manera llevó su carga. No es más que uno de los muchos ejemplos de su ejemplar valentía, su indomable voluntad y su indefectible fe. No, no se trata de fe, sino de conocimiento de la vida, el cual, tanto contribuyó a la gran obra de su vida.»

[...] «A vosotros, hombres y mujeres de la profesión osteopática, cuyos corazones sé que están presentes aquí y ahora, aun si no habéis podido estar presentes físicamente; me dirijo a vosotros y os digo que su vida siempre fue un ejemplo vivo de lo que se ha podido cumplir gracias a inquebrantables e infinitos esfuerzos, orientados hacia los principios y la verdad. Sus logros y todo lo que realizó estando en vida, deberían ser una permanente inspiración; el trabajo que nos ha transmitido es un trabajo de servicio, que nos confiere grandes privilegios y grandes beneficios. La posibilidad que se nos ha dado de dedicar nuestras vidas a un campo de una tan grande utilidad es una verdadera bendición, y le corresponde todo el mérito a él. Dios, concédenos que se nos pueda proporcionar la sabiduría y la fuerza, con el fin de perseverar en pos del mayor grado de perfección de esa gran obra, todavía en la infancia. Y en este momento sagrado del fallecimiento de de nuestro maestro bien-amado, que los ángeles de los Cielos oigan y graben el juramento que emana del corazón de cada osteópata vivo, el de nunca dejar de transmitir esa gran obra, la obra de una vida; a fin de que la bandera de la verdad que desplegamos en el mundo y el combate de valentía que él llevó durante toda su vida, no sean deshonorados, mancillados, o asociados a la ignorancia y la mentira. Que Dios nos ayude para ello».

« El hombre es un compuesto de la más noble sustancia, cuyos atributos son la vida, el movimiento, la sabiduría y una duración ilimitada. »

Nota manuscrita de Still, no datada, mencionada por Carol Trowbridge en Naissance de l'ostéopathie (Nacimiento de la Osteopatía), Editions Sully, 1999, p. 247.

1 Traducido por Juan Bañuls Puig y Miguel Hernández Callejo 
2 Jonnhy Hallyday (15 de junio de 1943 – 6 de diciembre de 2017) fue un cantante, compositor y actor francés. El funeral masivo por Johnny Hallyday desbordó París (Más de un millón de personas, según estimaciones de la Prefectura de París). Los cronistas tienen que remontarse a los multitudinarios funerales por el escritor Victor Hugo, en el siglo XIX, para encontrar un parangón a la despedida que París tributó al rockero Johnny Hallyday, ya en el Olimpo de la cultura popular francesa (N d T).