¿Y la salud?

¿Y la salud?

Still, Jealous o Sills, nos dicen que nos debemos interesar por la salud. Mientras que usted se interesa por las zonas anormales, con lo cual esas que están « enfermas », en « mala salud ». Encuentro eso extraño, incluso me llega a chocar.

La contradicción aquí también, no es más que aparente. La salud es lo que existe al principio de cualquier sistema vivo. Si fue concebido perfecto, como parecen sugerídnoslo los escritos de Still, pues está concebido en estado de salud. Sea cual sea el creador del sistema vivo y la manera de la que ha sido creado, perece difícil concebir un creador gracioso que hubiera creado un sistema en estado de enfermedad…

En estas condiciones, la salud está en el centro, en el corazón, en la raíz de todo lo que está vivo. Y por consiguiente, existe antes que la enfermedad o el mal-salud. Así pues, está presente, potencializada, en el corazón mismo de la enfermedad. Además, si la salud no fuera inherente a los sistemas vivos (¿ es necesario recordar que este punto es uno de los fundamentos de la osteopatía), nadie podría superar la enfermedad.

El término clave, aquí, me parece ser potencial, particularmente si hacemos referencia a nuestro modelo de la consciencia y del concepto de actualización/potencialización que nos viene, recordémoslo de Stéphane Lupasco. Ello nos lleva a considerar salud y enfermedad como un par. En este par, el elemento básico, el que está actualizado durante la misma creación de la vida y lo viviente, parece ser la salud. La enfermedad entonces, es potencial, es decir que no está manifestada. 

Pero en ciertas circunstancias, lo viviente puede verse obligado a reaccionar de manera extraña frente a las dificultades que se encuentra. Hemos descrito una de esas reacciones como retención, que conduce la estructura viva a disminuir sus intercambios, su comunicación con su entorno. Al hacer esto, disminuye su estado de salud que, para nosotros, es completamente tributario de la calidad del intercambio con el entorno.

Lo viviente, entonces, potencializa la salud y actuliza la enfermedad. Pero incluso en este caso, en el mismo fondo de la retención, de la enfermedad pues, existe, potencializada la salud. Es gracias a ello que una zona de retención puede liberarse. Y es sobre ello que coloco mi atención y es a la salud potencializada que se dirige mi atención.

Con lo cual no hay ninguna contra-indicación. La intención es claramente de liberar la retención, es decir permitirle reencontrar su estado natural : la salud.