¿Contraindicaciones?

¿Contraindicaciones?

Son escasas. La mayoría de las veces, si el tratamiento osteopático no es la mejor indicación para la afección del paciente, sí puede ayudarle a recobrar un mejor equilibrio y un verdadero bienestar. Incluso en ciertos casos, permite al organismo luchar más eficazmente contra ciertos males que deben ser tratados por otros medios. He aquí algunos casos de contraindicaciones :

  • Las enfermedades graves, en sus periodos de evolución aguda. Tal es el caso del cáncer, de la esclerosis en placas y de la poliartritis durante los periodos de crisis. Las personas afectadas por esas enfermedades pueden, no obstante, beneficiarse de cuidados osteopáticos fuera de las crisis o cuando el tratamiento específico ha sido aplicado.
  • Un traumatismo reciente puede ser una contraindicación, especialmente en el caso de fractura o de traumatismo craneal. Una vez más, la osteopatía podrá estar perfectamente indicada más tarde, cuando la fase crítica haya pasado y cuando se haya aplicado el tratamiento específico  eventualmente necesario.

Cada vez que el terapeuta tenga dudas en cuanto a la afección que sufre el paciente, debe recurrir a los profesionales competentes con el propósito de descubrir con certeza la naturaleza de la patología.

Existen muy pocos casos en los que la osteopatía esté verdaderamente contraindicada. La mayoría de las veces, aporta una gran ayuda al paciente, permitiéndole recobrar rápidamente el mejor equilibrio posible.